The Vending Machine Challenge II. La crónica
Que puede hacer uno en NY un martes cualquiera por la noche? Respuesta: CUALQUIER COSA. Todavía no he pedido a Patricia como consiguó la información sobre el evento (y quizás hay cosas que se deben mantener en secreto). Entrada (unos pocos euros americanos) y una bolsa de palomitas. Competición: engullirse todas las cosas que uno puede encontrar en una vending machine (patatilla diversa, cheetos, chocolate de diversa categoría, chucherías, gominolas, etc) en el menor tiempo posible. Equipos de tres personas que debían comerse 50 cosas (haced números y vereis la magnitud de la tragedia). Primera competición (The Onion contra AM New York). Los de The Onion se lo zamparon todo y ganaron. Y eso que uno de los componentes, una muchacha con una corona a lo estatua de la libertad acabó vomitando y quedó descalificada (que imagen la de la estatua de la libertad vomitando, diossss!!). En cuestión de unos 40 minutos se acabo el primer partido. Pero lo mejor venía después. Un equipo del MoMA (muy pintorescos ellos y pintados) contra los de Pocket Change (muy pijos ellos). Empieza la competición. Patricia diciendo: "que vomite el pijo, que vomite el pijo". Yo creo que Patricia tiene poderes, porque el pijo (el de la foto) acabó vomitando. Cuando todo parecía estar a pedir de boca (nunca más bien dicho) para los del MoMA, ya que, aunque iban algo retrasados, eran uno más, y cuando en el local todo era un grito unánime de ánimos para nuestros amigos del MoMA (teniamos simpatía por ellos, hay que decirlo), uno de ellos, tras adquirir un colorcillo morado metió la cabeza en la papelera, e imitó a la niña del Exorcista. Al final, cuando las otras dos componentes se pusieron también verdes, decidieron abandonar y ganaron los pijos (mierda! como siempre!).
En resumen, lo mejor, al menos para mí, la compañía, la bebida de gratis (Jordi y yo nos quedamos sin probar uno de los cócteles, cachis!!), el host (o torrentín), las palomitas que te podías hacer en los microondas repartidos por el local (sólo funcionaba uno, porque si los ponían todos en marcha se fundían los plomos del local) y la propia competición frickie (otra más a añadir. Rebe donde estabas?). Lo peor, pues eso, Rebe, donde estabas? Nos hacía falta nuestra líder en asuntos frickies. Ah! Jordi! yo creo que no me apunto a una competición de esas. Ya tuve suficiente con lo de las alitas de pollo!!!!. Vamos a por otra!!!!

2 Comments:
muy buena la cronica! me siento casi como si hubiera estado alli ...o estuve?
anti-hipsters al poder!
yo si que me siento como si hubiese estado alli, pero andaba pasenado pro el malecon... cachis!! la siguiente.... eso si, la cronica... aun se me esta corriendo el rimel (calla, no que no llevo pero para los efectos descriptivos si que cuenta!)
Lo de las alitas hay que probarlo, auqnue no creo que llegue a 29!!
Otra anti-hipster!
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